6/27/2026

Mi experiencia con Big School de Brais Moure: aprendiendo desarrollo con IA y una nueva forma de construir software

Comparto mi experiencia realizando el curso de Big School con Brais Moure, lo que he aprendido sobre desarrollo impulsado por inteligencia artificial, nuevas formas de construir aplicaciones y por qué este tipo de aprendizaje puede cambiar la manera en la que entendemos el desarrollo de software.

Mi experiencia con Big School de Brais Moure: aprendiendo desarrollo con IA y una nueva forma de construir software

Hace poco terminé el curso de Big School con Brais Moure y quería compartir mi experiencia, tanto por dejar constancia de lo aprendido como por si alguien está valorando entrar en este tipo de formación relacionada con inteligencia artificial y desarrollo de software.

La realidad es que vivimos un momento bastante curioso dentro del mundo tecnológico. Durante años el aprendizaje en programación seguía una estructura bastante tradicional: aprender un lenguaje, comprender estructuras de datos, practicar patrones, desarrollar proyectos y mejorar con el tiempo y la experiencia. Todo eso sigue siendo importante, pero la llegada de la inteligencia artificial está cambiando muchas cosas.

Y precisamente una de las cosas que más me ha gustado del curso es que no se centra únicamente en "usar herramientas de IA", sino en entender cómo estas herramientas pueden convertirse en una extensión del propio desarrollador.

Más que escribir código más rápido

Al principio mucha gente piensa que desarrollar con inteligencia artificial consiste simplemente en pedirle a una herramienta que genere código automáticamente y copiar lo que devuelve.

Después de profundizar un poco más, he aprendido que la realidad es mucho más interesante.

La IA no sustituye el razonamiento ni el criterio técnico. Lo que hace es acelerar procesos, reducir tareas repetitivas y permitir dedicar más tiempo a lo realmente importante: pensar, diseñar y construir soluciones.

Por ejemplo, durante el aprendizaje aparecen conceptos como:

  • Cómo estructurar correctamente peticiones o instrucciones (prompts).
  • Cómo dividir problemas complejos en tareas pequeñas.
  • Cómo validar respuestas generadas automáticamente.
  • Cómo iterar sobre una solución.
  • Cómo detectar errores o limitaciones.
  • Cómo utilizar la IA como apoyo y no como sustituto del conocimiento.

Puede parecer algo sencillo, pero cambia bastante la forma de trabajar.

Antes podías pasar horas buscando documentación, comparando ejemplos o intentando recordar una sintaxis concreta. Ahora muchas veces puedes llegar a una solución inicial mucho más rápido.

Eso sí: también he aprendido que rapidez no significa automáticamente calidad.

La importancia de hacer las preguntas correctas

Una de las cosas que más me llamó la atención es que trabajar con inteligencia artificial obliga a pensar mejor.

Suena extraño, porque mucha gente cree que la IA hace que pensemos menos, pero mi sensación ha sido prácticamente la contraria.

Cuando una herramienta genera resultados a partir de instrucciones, empiezas a darte cuenta de que la calidad de la respuesta depende muchísimo de la calidad de la pregunta.

No es lo mismo pedir:

"Haz una aplicación"

que pedir:

"Crea una aplicación con esta arquitectura, estas funcionalidades, este stack tecnológico y teniendo en cuenta estos requisitos".

Esa diferencia cambia completamente el resultado.

Y esto tiene algo bastante interesante: empiezas a desarrollar una forma más estructurada de pensar los problemas.

Sin darte cuenta pasas de pensar únicamente en código a pensar en:

  • Objetivos
  • Requisitos
  • contexto
  • limitaciones
  • arquitectura
  • escalabilidad
  • experiencia de usuario

Es una forma distinta de aproximarse al desarrollo.

Aprender a colaborar con la IA

Quizá uno de los conceptos más interesantes que me llevo es entender la IA como un compañero de trabajo y no como una máquina que hace todo por ti.

Porque la realidad es que la inteligencia artificial puede equivocarse.

Puede generar código incorrecto.

Puede inventarse funciones.

Puede asumir cosas que no existen.

Puede proponer soluciones poco eficientes.

Y precisamente por eso el desarrollador sigue siendo una pieza fundamental.

El trabajo ya no consiste únicamente en escribir líneas y líneas de código; también consiste en:

  • Evaluar decisiones.
  • Entender la lógica.
  • Revisar resultados.
  • Detectar errores.
  • Mejorar soluciones.

Creo que durante los próximos años veremos una evolución enorme en este aspecto.

Quizá los desarrolladores escriban menos código manualmente que antes, pero necesitarán tener más criterio que nunca.

Una nueva forma de aprender

Algo que también me ha gustado bastante es la sensación de estar aprendiendo algo que está evolucionando prácticamente cada semana.

En desarrollo tradicional muchas tecnologías cambian lentamente.

En inteligencia artificial parece que constantemente aparecen:

  • nuevas herramientas
  • nuevos modelos
  • nuevos agentes
  • nuevas formas de automatizar tareas
  • nuevos flujos de trabajo

Eso hace que el aprendizaje sea muy dinámico y también muy motivador.

Sientes que siempre hay algo nuevo por descubrir.

Y, al mismo tiempo, entiendes que probablemente nadie tenga todas las respuestas todavía porque estamos viviendo una etapa muy temprana de esta tecnología.

Sobre el máster

Desgraciadamente no podré continuar realizando el máster.

Me habría gustado seguir profundizando mucho más porque me ha parecido un tema realmente interesante y con muchísimo potencial.

Aun así, me quedo con una sensación muy positiva.

Muchas veces pensamos que si no completamos un camino entero significa que no hemos aprovechado la experiencia, y creo que no es así.

Incluso sin poder continuar, me llevo conocimientos, nuevas perspectivas y una forma diferente de entender cómo puede evolucionar el desarrollo de software.

Y eso ya tiene muchísimo valor.

Reflexión final

Si algo saco de esta experiencia es que la inteligencia artificial no trata únicamente sobre automatizar cosas.

Trata sobre ampliar capacidades.

Sobre reducir fricción.

Sobre dedicar menos tiempo a tareas repetitivas y más tiempo a pensar.

Y probablemente esa sea una de las cosas más interesantes que están ocurriendo actualmente en el mundo del desarrollo.

Quiero agradecer a Brais Moure y al equipo por el contenido y por mostrar una forma distinta de entender esta nueva etapa tecnológica.

Ahora toca seguir aprendiendo, seguir construyendo y seguir teniendo curiosidad, porque si algo he aprendido durante este proceso es que esto acaba de empezar.

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Nil Blanch

Digital Product Builder & Full-Stack Developer

Especialista en desarrollo web, ecommerce y SEO técnico. Construyendo productos digitales reales con foco en rendimiento, seguridad y experiencia de usuario.

Más de 5 años de experiencia creando soluciones escalables para startups y empresas, combinando diseño minimalista con arquitectura robusta.

Barcelona, España
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